Saludos Reader
Hay cierta adoración de mi parte con esto de tomar un retiro de escritura. Es como si fuese un estilo de aventura en el que me adentro en el mundo de la historia donde su creadora he sido yo. Si nos sentimos motivados y satisfechos y llenos de emoción al escribir una hora o dos en un día donde durante la semana no lo hemos podido hacer, imagina cómo uno se siente al terminar un retiro donde se escribió por aproximadamente cinco horas.
Amo escribir y me gustaría todo el tiempo dedicarme a hacerlo. A crear las tramas, los conflictos, a adentrarme en la mente de los personajes y los villanos, a confeccionar el mundo donde los sucesos ocurrirán. Pero la vida se compone no solo de dedicarle tiempo a lo que uno ama con pasión, sino también a otros aspectos que nutren nuestra existencia, nuestra espiritualidad, nos dan recuerdos, nos educan...
Por más que desee solo escribir, no lo puedo realizar todo el tiempo. Adoro, entonces, lo que los retiros de escritura me ofrecen: ese tiempo extenso para estar en mi historia, estar con los personajes, estar en su mundo, vivir los conflictos y ampliarlos, imaginar lo que va a ocurrir y ponerlo en el papel.
El pasado sábado, 16 de mayo junto a la escritora que se registró para el retiro pudimos hacer eso: adentrarnos nuevamente en esa historia que cada una trabajabamos. Ella me contó lo que iba a trabajar, una hermosa historia que necesitaba ese tiempo enfocado para esos toques que ella necesitaba darle y le dio.
Yo, para contarte de mi experiencia, me adentré a traducir al español una historia que ya escribí en inglés. Que el instinto me sugirió lo hiciera, y he aprendido en los pasados años a hacerle caso. El retiro me dio la oportunidad de sacudir la resitencia de adentrarme en esta historia que amo y le he dedicado dos años de mi vida y regresar a ella para traerla al mundo de una manera diferente.
Trabajé en ella e iba sintiéndo esa conexión que tuve la primera vez que me senté a escribirla. Esa emoción de caminar junto a la protagonista y sus amigos. La tristeza por los sacrificios que debe hacer al tratar de dejar algo que ama. El regreso a casa donde enfrentará esas primeras pruebas.
Retomar la historia de esa manera me llena de motivación. De que la historia esté presente en mi mente y me llame y me recuerde constantemente que debo trabajar en ella. Que debo reservar ese tiempo para poder terminarla.
No ofrezco los retiros de escritura por ofrecer un espacio más donde se puedan sentar a escribir. Estos espacios son de gran beneficio para los escritores. Lo sé porque lo he vivido y por lo que los escritores que han participado comentan sobre ellos.
Te cuento esto para compartir contigo una faceta de mi carrera como escritora que amo y me ayuda a crecer y avanzar en mi proyecto literario. Crecí como escritora escuchando y leyendo sobre estos espacios enriquecedores y los acopé a mi carrera y los ofrezco.
El acompañamiento, el espacio aunque sea virtual, el conocimiento de que me voy a dedicar a escribir son los componentes que motivan y me aferran aún más a la escritura. Momentos en mi vida como escritora que atersoraré por siempre.
Este jueves hay Writing Sprint
Una hora para dedicarte a trabajar en tu historia en medio de una vida ocupada y que exigue tanto de ti.
Una hora para escapar y entrar en tu historia.
Una hora para hilvanar la trama, el conflicto que enfrentará tu protagonista.
Una hora para escribir en comunidad y en un espacio estructurado para ti de manera que solo vengas a enfocarte en tu historia.
Únete a los Writing Sprints este jueves, 21 de mayo a las 7 pm por Google Meets.
Nos leemos en el próximo newsletter. Un abrazo fuerte,
Alexandra Román, Escritora y CEO de Arte Escrito Estudio Creativo LLC